El reporte de Hogs and Pigs del USDA de marzo muestra que los suministros continúan aumentando ligeramente año contra año, impulsados principalmente por mejoras en eficiencia productiva y no por una expansión real de la industria.
El inventario total de mercado alcanzó 68.4 millones de cabezas, un aumento de 0.6% respecto al año pasado, mientras que el hato reproductor cayó 1.5% a 5.9 millones de cabezas. Los cerdos por camada para los partos de diciembre a febrero llegaron a 11.9, un nuevo récord y 2.1% por encima del año anterior. La mejora continua en productividad de las cerdas está compensando el menor número de vientres y mantiene la oferta ligeramente por encima del año pasado.
Lo más relevante del reporte es lo que no está ocurriendo: no hay una expansión significativa de la industria. A pesar de que los márgenes de los productores han sido positivos durante 23 meses consecutivos (la racha más larga desde 2004–2006), y los empacadores también han tenido resultados positivos, el hato reproductor sigue aproximadamente 600,000 cabezas por debajo (-9%) del pico de 2019. Los altos costos de construcción, problemas de permisos, escasez de mano de obra y riesgos sanitarios continúan limitando la inversión.
La sanidad es una preocupación clave rumbo al verano. Tanto PEDv como PRRS aumentaron este invierno, con PRRS alcanzando su mayor incidencia desde 2018. Esto puede reducir la disponibilidad de cerdos, aumentar mortalidad y elevar costos, generando presión adicional en la industria.
En la demanda, el consumo de cerdo ha estado por debajo de los promedios históricos en los últimos años, pero está mejorando. Se espera que el cerdo gane presencia en retail debido a la escasez y altos precios de la carne de res.
Las exportaciones siguen siendo fundamentales, con más del 25% de la producción exportada. Sin embargo, existen riesgos: la sensibilidad a precios limita el crecimiento y el entorno global es incierto. México, que absorbe alrededor del 10% de la producción estadounidense, podría aumentar su producción interna y restringir importaciones, lo que agrega incertidumbre.
LECTURA PARA EL MERCADO
El mercado de cerdo se mantiene estable, pero con limitaciones estructurales. El crecimiento proviene de eficiencia, no de expansión del hato. Esto tiene un límite y puede verse afectado por riesgos sanitarios.
Si la demanda se mantiene firme, los precios deberían sostenerse. Sin embargo, si las exportaciones se debilitan, podría haber presión en el mercado interno.
CONCLUSIÓN
El suministro se mantiene estable y la producción seguirá creciendo moderadamente en 2026 gracias a mayor matanza y pesos más altos. No obstante, sin crecimiento en el hato reproductor, la expansión significativa seguirá fuera de alcance.
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