Esta semana, la matanza de cerdos en Estados Unidos se estima tan alta como 2.68 millones de cabezas, aunque el clima extremadamente frío podría limitar el flujo hoy y mañana. Aun así, las próximas dos semanas probablemente registrarán algunos de los volúmenes más altos del año.

Sin embargo, quienes participan en el mercado deben considerar no solo el ritmo actual de matanza, sino también el suministro disponible en el pipeline para los próximos trimestres. Es difícil argumentar que habrá un aumento significativo en la oferta de carne de cerdo —y por lo tanto precios más bajos— cuando el hato de cría en septiembre fue el más bajo en una década.

El crecimiento basado únicamente en mejoras de productividad tiene límites, y cuando la industria depende demasiado de ello, la vulnerabilidad ante enfermedades aumenta.

¿QUÉ ESPERAR DEL HATO DE CRÍA EN DICIEMBRE?
El 23 de diciembre USDA publicará su reporte trimestral Hogs and Pigs, que ayudará a definir el rumbo de la oferta para el verano 2026.
Los datos preliminares indican que la matanza de marranas de septiembre a noviembre fue 6.2% menor que el año pasado, una señal de que los productores ya no están en modo de liquidación, como en 2023 y principios de 2024. La proporción de matanza de marranas y marranos respecto al inventario inicial del trimestre se estima en 13.1%, la más baja desde 2019 y típica de ciclos de reconstrucción del hato.

Las importaciones de Canadá no fueron un factor importante esta vez: durante las 13 semanas se importaron 90,402 animales, apenas 2.4% más que el año previo.

RETENCIÓN DE MARRANITAS: LA CLAVE DEL TAMAÑO DEL HATO
El tamaño final del hato de cría dependerá de cuántas gilts se retuvieron. En épocas de mejores márgenes suele retenerse más gilts que las marranas eliminadas, aunque este año hay cautela por la incertidumbre en exportaciones.
Con base en la historia, se podría esperar un 2% más de gilts retenidas. Si este escenario se cumple, el hato de cría al 1 de diciembre sería de 5.955 millones de cabezas, apenas 21,000 más que el trimestre previo, pero todavía 0.8% abajo de hace un año.

Esto sugiere que no habrá aumentos relevantes de matanza el próximo verano, y por lo tanto la oferta de cerdo seguirá siendo limitada.

CONCLUSIÓN NOTICARNES
A pesar de las matanzas históricamente altas de estas semanas, el análisis de fondo señala que no existe suficiente base biológica para que la oferta de cerdo crezca de manera significativa en 2026. El hato sigue pequeño, la retención de hembras es cautelosa y las señales de reconstrucción apenas comienzan.

Esto implica un mercado de carne de cerdo relativamente firme, con volatilidad por clima y exportaciones, pero sin un riesgo claro de sobreoferta en el corto plazo.

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